Nuevo León enfrenta un escenario de incertidumbre tras revelarse un fraude por una falsa Reforestación en la Alameda. Las facturas emitidas y la vegetación inexistente sugiere un engaño ambiental que pone en duda los mecanismos de supervisión gubernamental.
Impacto Social Y Ambiental Del Fraude En La Alameda
La recuperación de este espacio público debía ser un símbolo de progreso para la calidad de vida urbana. Sin embargo, los hallazgos recientes transformaron la esperanza ciudadana en una demanda de justicia administrativa contra los responsables. Se descubrió que la vegetación más costosa, reportada como nueva, en realidad pertenece al inventario histórico del sitio.
Muchos residentes que frecuentan el paseo notaron que los cambios visuales no corresponden a la inversión anunciada por Reforestación Extrema. Las sospechas iniciales cobraron fuerza cuando especialistas contrastaron los reportes de plantación con el estado real en el terreno. Por esta razón, expertos en urbanismo consideran que el proyecto falló en su misión primordial de renovación forestal profunda.
El daño al ecosistema local se agrava al desperdiciar recursos que eran vitales para combatir las islas de calor. Mientras la región padece altas temperaturas, el presupuesto para generar sombra parece haberse desviado hacia fines privados. Un engaño ambiental de este nivel deja una huella negativa difícil de borrar.
Detalles De Los Gastos Millonarios Sin Sustento En El Terreno
El desglose financiero del proyecto revela una gestión plagada de irregularidades en la asignación de precios por cada pieza forestal. La organización encargada facturó más de 26 millones de pesos solo en ejemplares de grandes dimensiones que no aparecen físicamente. El costo unitario de cada árbol de 15 pulgadas superó los 177 mil pesos.
La estrategia para justificar los pagos consistió en registrar árboles que ya tenían una vida madura en el paseo central. Las pruebas documentales de años anteriores confirman que la ubicación y el tamaño de estos troncos no han cambiado recientemente. Se intentó hacer pasar el patrimonio natural existente como una nueva aportación de la asociación civil beneficiada por el convenio.
Esta táctica permitió que se drenaran recursos públicos bajo la fachada de una mejora ambiental inexistente para el beneficio de unos cuantos. Además, los proveedores seleccionados para estas transacciones presentan vínculos que despiertan sospechas de conflictos de interés directos entre las empresas. Las compañías encargadas de la venta y la plantación pertenecen a un mismo grupo familiar de negocios con antecedentes similares.
Opacidad En Los Convenios Y Maquinaria Adquirida Con Fondos Públicos
El origen del dinero utilizado para estos gastos proviene de aportaciones que las empresas locales hacen para mitigar su impacto ecológico. Gracias a un convenio con la Secretaría de Medio Ambiente, el dinero llegó directamente a manos de particulares sin pasar por la tesorería. Esta triangulación permitió que la rendición de cuentas fuera casi nula durante los últimos dos años del proyecto de restauración forestal.
La asociación Reforestación Extrema utilizó estos recursos de mitigación para adquirir maquinaria y vehículos valuados en más de 52 millones de pesos. Mediante el convenio estatal, compraron trituradoras, retroexcavadoras y camionetas que ahora forman parte de su patrimonio privado y no del Estado. Estos bienes se registraron a nombre de la agrupación dirigida por Cosijoopii Montero, alegando que son recursos de carácter privado.
Respecto a las anomalías contables, la autoridad justificó la repetición de facturas como simples pagos en parcialidades del programa general. Sin embargo, los documentos presentados no corresponden a comprobantes de abonos, sino a transacciones de una sola exhibición reportadas varias veces. Incluso aparecen facturas canceladas que fueron ingresadas como gastos válidos dentro del esquema operativo que hoy es investigado por la fiscalía.
Implicaciones Jurídicas Del Fraude En La Alameda
El manejo discrecional del dinero por parte de los directivos de la asociación ha generado peticiones urgentes de auditorías externas. La ley ambiental exige que los recursos de compensación se utilicen de forma eficiente y comprobable en el sitio de la afectación. Si se confirma que se utilizaron documentos falsos para cobrar vegetación inexistente, las consecuencias legales podrían ser de carácter penal para los involucrados.
Este caso obliga a repensar cómo el gobierno delega sus funciones de cuidado ambiental a organizaciones externas sin supervisión real. La falta de vigilancia por parte de los titulares de Medio Ambiente facilitó que el engaño ambiental se prolongara durante varios meses de gestión. Es imperativo que se establezcan nuevos candados digitales para el monitoreo de cada árbol plantado en tiempo real mediante tecnología satelital.
La transparencia total es la única vía para rescatar el proyecto original de la Alameda Mariano Escobedo y devolver la confianza. La sociedad civil no solo espera la devolución del dinero, sino una restauración forestal auténtica que cumpla con los estándares técnicos prometidos. El fraude en la Alameda sirve como un llamado de atención para vigilar cada parque de la entidad.
ArrayEL NEGOCIAZO DE SAMUEL! 💸
— Justicia Regia (@Justicia_Regia) February 17, 2026
❌ Trituradoras de 14 MDP
❌ Camionetas de lujo de 1.5 MDP
❌ 52 MDP en equipo para Cosijoopii Montero pic.twitter.com/0SJVQobRY6








