La seguridad vial en el estado atraviesa una crisis alarmante debido a los constantes accidentes ferroviarios en Nuevo León registrados este año. Actualmente, la entidad ocupa el primer lugar nacional en percances en cruces de tren, superando a estados como el Estado de México. La administración de Samuel García enfrenta críticas por la falta de señalización adecuada y las deficiencias en la seguridad ferroviaria metropolitana.
Cruces Viales Convertidos En Trampas Mortales
A la seguridad en las vías regias se la está llevando el tren de manera literal. En la zona metropolitana existen cerca de 192 intersecciones entre calles y vías férreas que carecen de protección. La mayoría de estos puntos no cuenta con plumas electrónicas que impidan el paso de vehículos al aproximarse la locomotora. Por si fuera poco, tampoco existen campanas o luces preventivas operantes en gran parte de estos cruces críticos.
Esta situación de abandono ha provocado que Nuevo León concentre el 14% de los incidentes de este tipo en todo el país. Según datos de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, de enero a octubre de 2025 se contabilizaron 142 siniestros. Esta cifra coloca al estado por encima de Guanajuato y Coahuila, demostrando que la infraestructura actual es insuficiente y peligrosa. Resulta evidente que los dispositivos automáticos para detener el tránsito vehicular simplemente no existen o han desaparecido con el tiempo.
El riesgo es latente en avenidas con alto flujo como Heberto Castillo en García o Díaz Ordaz en Monterrey. Al recorrer estos puntos, se observa que la advertencia se limita a señalamientos básicos de lámina que muchos conductores ignoran. Sin mecanismos integrales de alerta, los automovilistas quedan expuestos a colisiones que suelen terminar en tragedias fatales. La
comunidad exige que el estado de Nuevo León deje de ignorar estos focos de peligro que diariamente ponen en juego la vida de miles de ciudadanos.

Negligencia De La Empresa Concesionaria Y Autoridades
La responsabilidad de esta crisis recae directamente en la empresa Canadian Pacific Kansas City (CPKC) y en el gobierno estatal. Según la normativa vigente, la persona operadora de la vía debe construir y mantener las señalizaciones para salvaguardar a la población. Sin embargo, la empresa parece haber olvidado su obligación de instalar barreras automáticas y sistemas de alerta eficientes. Esta violación al artículo 31 de la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario ocurre ante la mirada omisa de las autoridades estatales.
Por su parte, el gobierno estatal liderado por Samuel García no ha logrado presionar a la concesionaria para cumplir con la ley. Aunque en años anteriores se prometió una sinergia para atender la problemática, los resultados siguen siendo nulos en las calles. La falta de una política estricta de seguridad ferroviaria ha permitido que los dispositivos electrónicos permanezcan inoperantes por falta de mantenimiento. Mientras la empresa y el estado se deslindan de responsabilidades, los accidentes continúan sumando víctimas.
La falta de infraestructura no es un problema estético, sino una cuestión de vida o muerte para los conductores regios. Es inaceptable que en una metrópoli moderna como Nuevo León, se dependa de la suerte al cruzar una vía férrea. Los especialistas coinciden en que la implementación de semáforos preventivos y plumas automáticas reduciría drásticamente la mortalidad. No obstante, las inversiones necesarias parecen estar estancadas en trámites burocráticos y promesas de campaña incumplidas.

Impacto De Los Accidentes Ferroviarios En Nuevo León
Los efectos de esta inseguridad son devastadores para las familias de la entidad. Recientemente, el 8 de febrero en Pesquería, un tren arrolló un camión de personal dejando dos personas fallecidas. Otros percances en Escobedo y Santa Catarina han dejado heridos graves y daños materiales cuantiosos en transportes de carga. Estos eventos confirman que los accidentes ferroviarios en Nuevo León son una amenaza constante que requiere atención inmediata.
Deficiencias En La Seguridad Ferroviaria Estatal
La falta de señalización en puntos estratégicos ha revivido traumas históricos en la sociedad regiomontana. Es imposible olvidar la tragedia del año 2000 en Santa Catarina, donde 18 personas perdieron la vida en un choque similar. A pesar del tiempo transcurrido, la infraestructura no ha evolucionado para prevenir que estos escenarios se repitan. Las deficiencias actuales en la seguridad ferroviaria demuestran que las lecciones del pasado no han sido aprendidas por los tomadores de decisiones.
Finalmente, es urgente que se establezca un calendario de instalación de dispositivos de seguridad en los 192 cruces urbanos. La señalización con números de emergencia y sistemas de aviso son derechos de seguridad para automovilistas y peatones. El desarrollo industrial del estado debe ir de la mano con la protección de sus ciudadanos en cada intersección. Estaremos atentos a que las promesas de mejora se conviertan en realidades tangibles en las vías de nuestro estado.
Array¿Y las plumas, góber? 🤡 NL es primer lugar nacional en accidentes de tren. La concesionaria "olvida" la ley y el Gobierno estatal "olvida" protegernos en 192 cruces peligrosos. ¡142 choques son el resultado de su abandono! 🚂💸
— Justicia Regia (@Justicia_Regia) March 18, 2026
Más aquí. pic.twitter.com/gU6QTewojN







