El Gobierno de Nuevo León operó un esquema donde la triangulación de recursos públicos favoreció directamente a la firma jurídica del mandatario. Durante el periodo de 2022 a 2024 se tiene registro de como el DIF estatal funcionó como un puente financiero para desviar fondos del erario. Esta triangulación de recursos públicos permitió que millones de pesos destinados a programas sociales terminaran en cuentas privadas familiares para publicidad del gobernador y Mariana o para otros usos personales.
Escandalosa Triangulación De Recursos Públicos Desde El DIF Estatal
La administración de Samuel utilizó al DIF Nuevo León para consolidar una red de financiamiento privado con dinero de los ciudadanos. Bajo la gestión honorífica de Mariana Rodríguez, el organismo otorgó contratos por 820 millones de pesos a una comercializadora de desayunos escolares. Los pagos se realizaron de forma sistemática a lo largo de dos años mediante adjudicaciones directas y convenios específicos.
La empresa beneficiada, Comercializadora Don Cacahuato, actuó como la pieza clave en este engranaje de corrupción institucionalizada. Posteriormente, una filial de dicho grupo empresarial transfirió fuertes sumas de dinero a la Firma Jurídica y Fiscal Abogados. Este despacho jurídico pertenece legalmente al Gobernador y a su padre, evidenciando un conflicto de interés que el estado intentó ocultar.
El mecanismo fue diseñado para que el rastro del dinero se perdiera entre empresas hermanas y facturaciones por servicios profesionales. Sin embargo, las auditorías periodísticas confirmaron que el destino final de los impuestos de los regios fue el patrimonio del mandatario. Este asalto al presupuesto de los niños de Nuevo León representó uno de los mayores escándalos financieros de la gestión emecista.

Modus Operandi De Samuel Y Mariana Revelado
Este saqueo no fue un error administrativo, sino un método de operación que el Gobierno de Samuel García repitió constantemente. Investigaciones previas ya habían señalado que el Estado pagó cantidades estratosféricas a proveedores de servicios alimentarios en penales y dependencias. La triangulación de recursos públicos seguía siempre la misma ruta: del erario al proveedor, y del proveedor al despacho del Gobernador.
En un caso paralelo, la empresa Suministro MYR facturó casi mil millones de pesos mientras su filial depositaba millones a la firma de García. El Gobernador nunca pudo justificar de manera técnica por qué su despacho recibió esos pagos justo al iniciar su sexenio. A pesar de sus promesas de transparencia, el mandatario se limitó a mostrar papeles sin contenido real ante los medios de comunicación.
La impunidad con la que operaron estas transacciones reflejó un control total sobre las instituciones de fiscalización en la entidad. Cada contrato firmado por el DIF estatal parecía tener como condición implícita el retorno de capital hacia la oficina privada del emecista. Mientras la promoción personal de los funcionarios crecía, el dinero de los desayunos escolares se transformaba en honorarios legales para la familia García-Rodríguez.
El DIF Como Banco En La Triangulación De Recursos Públicos
Los personajes clave detrás de estos movimientos financieros tenían antecedentes directos con el despacho jurídico beneficiado por el gobierno. Miguel Ángel Sánchez, quien firmó los contratos millonarios como director del DIF, fue anteriormente empleado de la firma del Gobernador. Esta relación previa facilitó que los convenios se ajustaran a las necesidades económicas del grupo en el poder.
Incluso tras enfrentar escándalos por negligencia en el cuidado de menores, Sánchez fue protegido y ascendido a dirigente partidista por Samuel García. Este movimiento político aseguró que el flujo de información sobre los contratos con Don Cacahuato permaneciera bajo control estricto. La red de complicidades permitió que la triangulación de recursos públicos operara sin interrupciones durante la primera mitad del sexenio.
Por su parte, los empresarios Teodoro Martínez Ramos y Teodoro Martínez Ruiz fueron los rostros visibles de las compañías que alimentaron este esquema. Sus empresas formaron parte de un holding que servía para dispersar los fondos antes de que llegaran a los bolsillos del mandatario. La falta de transparencia en estas operaciones financieras dejó una herida profunda en las finanzas públicas del estado de Nuevo León.
¿Así estarán pagando la promoción de Mariana? Entre 2022 y 2024, el DIF pagó 820 millones de pesos a Don Cacahuato, empresa que luego pagó millones al despacho de Samuel. Ese dinero de los desayunos escolares terminó en la cuenta del góber. 🐀
— Justicia Regia (@Justicia_Regia) February 24, 2026
¡Esto es un asalto a NL! pic.twitter.com/qgcGkotcia
Consecuencias De Los Movimientos Ilícitos En Nuevo León
El desvío de 820 millones de pesos representó un golpe directo a la calidad de vida de los sectores más vulnerables. La triangulación de recursos públicos priorizó el enriquecimiento de la familia del Gobernador por encima del bienestar social que el DIF debía garantizar. Las pruebas presentadas por la prensa nacional dejaron al descubierto una administración que utilizó las causas sociales como fachada para el lucro personal.
El silencio del despacho de Samuel y de la presidenta del DIF NL, Mariana Rodríguez, ante estos señalamientos confirmó la opacidad de sus operaciones comerciales con proveedores estatales. La administración emecista terminó por convertir al gobierno en una extensión de su negocio familiar, utilizando cada contrato como una oportunidad de cobro. Esta etapa de la política regia quedó marcada por el uso descarado del presupuesto público para fines privados.
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