A menos de tres meses de haber arrancado operaciones de manera parcial, el nuevo edificio de Fuerza Civil de Nuevo León registra severos inconvenientes en sus instalaciones. La edificación situada sobre la avenida Morones Prieto sufrió un percance de consideración cuando una filtración masiva inundó tres niveles completos, comprometiendo plafones, mobiliario de oficina y equipos informáticos recientes en la sede policial.
Fallas en el nuevo edificio de Fuerza Civil
Las constantes fallas en el nuevo edificio de Fuerza Civil han comenzado a generar malestar entre los trabajadores que laboran en el recinto. La falta de un suministro eléctrico permanente ha provocado suspensiones continuas en el servicio de luz, una situación directamente vinculada a la presencia de luz provisional en el edificio de Samuel García que no logra abastecer de manera adecuada los requerimientos tecnológicos del complejo.
Esta inestabilidad en los servicios básicos impacta áreas sensibles como la réplica del centro de monitoreo C5, los sistemas de vigilancia de vialidad, el área de transporte y las dependencias ambientales instaladas ahí. La fragilidad en la infraestructura del lugar mantiene en incertidumbre los avances para habilitar los niveles restantes, aplazando las fechas límites para la conclusión total de los trabajos.

Incidente exhibe a Samuel García
El historial de fallas en el edificio de Fuerza Civil tuvo su episodio más crítico tras una avería en los sanitarios de la planta octava, desencadenando la caída ininterrumpida de líquido hacia los niveles inferiores. La acumulación de agua provocó el colapso de techos falsos y afectaciones directas en el piso seis, área destinada al comedor y a las juntas operativas donde se reúnen mandos estatales y federales de seguridad.
Los empleados que presenciaron el incidente señalaron que este tipo de problemas de infraestructura en Morones Prieto se han presentado desde el arranque del inmueble en abril, inaugurado con bombo y platillo por el gobernador Samuel García. No obstante, la magnitud de la reciente inundación superó cualquier hecho previo, dejando al descubierto severos desperfectos en los acabados de una obra proyectada originalmente en medio millar de millones de pesos.
¡Solo hace obras para la foto! No tiene ni 3 meses que Samuel presumió en reels el nuevo edificio de Fuerza Civil en Morones y ya se está cayendo a pedazos. El 18 de julio, una mega fuga destrozó tres pisos, mobiliario y tecnología nueva.
— Justicia Regia (@Justicia_Regia) July 27, 2026
¡Y obliga a la gente a trabajar ahí! pic.twitter.com/fbKSESwXo8
¿Por qué se inundó el edificio?
Para comprender por qué se inundó el edificio, los testimonios de los trabajadores apuntan a que la construcción fue abierta al público sin haber concluido la totalidad de sus fases técnicas. El haber puesto en marcha solo cuatro de los veinte pisos previstos provocó que las labores de edificación continuaran a la par del trabajo administrativo, propiciando el colapso de las tuberías y desbordamientos en las redes de drenaje interno.

Samuel García esconde a su proveedor
A la fecha, el gobernador Samuel García no han transparentado el nombre de la empresa constructora ni el costo final de la edificación alegando motivos de seguridad. Mientras los desperfectos se acumulan en las instalaciones, la estabilidad operativa del nuevo edificio de Fuerza Civil de Nuevo León continúa bajo la lupa del sector público.
El hecho se suma a una serie de inconvenientes cotidianos que aquejan al personal de seguridad y a las distintas dependencias estatales que despachan en el sitio. Entre los constantes cortes de energía y los desperfectos de fontanería, las fallas estructurales comienzan a entorpecer las actividades diarias, mientras que la falta de conexiones definitivas mantiene al inmueble operando bajo condiciones endebles.
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