La incertidumbre crece en la capital de Nuevo León tras confirmarse la ausencia de Samuel Cardona Garza, ciudadano de 34 años reconocido por su activismo socioambiental en la metrópoli. Su círculo cercano y diversas agrupaciones civiles han encendido las alarmas no solo por el paso de los días, sino por la condición médica que enfrenta y el antecedente inmediato de su participación en reclamos ecológicos que confrontaron proyectos de infraestructura pública en la entidad.
- Integrante de la Asamblea de “Un Río en el Río” lleva 13 días sin aparecer
- Compañeros del movimiento expresan profunda preocupación por su desaparición
- La defensa colectiva del Río Santa Catarina se suma a la búsqueda
- Preocupa a compañeros que la relación con el Gobierno de Nuevo León influya en la rapidez de la búsqueda
Integrante de la Asamblea de “Un Río en el Río” lleva 13 días sin aparecer
Desde el pasado 13 de octubre de 2026 no se tienen noticias sobre el paradero de Samuel Cardona. El último punto donde se le vio fue en las inmediaciones de la colonia Vista Hermosa, en el municipio de Monterrey. A partir de esa fecha, su familia interpuso el reporte correspondiente, lo que derivó en la emisión de cédulas de rastreo por parte de la Agencia Estatal de Investigaciones y la Comisión Local de Búsqueda.
Conforme a los datos asentados en los expedientes institucionales, Cardona mide 1.80 metros, posee complexión delgada, tez moreno claro y cabello oscuro, ondulado y de longitud considerable. Entre sus rasgos distintivos destacan varios grabados en la piel: una figura de tortuga multicolor en el antebrazo izquierdo, además de una flor de nochebuena junto a un timón náutico en el brazo derecho. El día de su extravío portaba una playera oscura, pantalón en tono caqui y calzado deportivo. Más allá de su fisonomía, el factor más apremiante radica en su salud, ya que padece diabetes y depende de un esquema farmacológico riguroso para evitar complicaciones severas.
Compañeros del movimiento expresan profunda preocupación por su desaparición
Al cumplirse prácticamente dos semanas sin indicios de su localización, miembros de distintas organizaciones ciudadanas han manifestado una inquietud mayúscula. Su ausencia prolongada ha generado un impacto directo en el tejido social regiomontano, donde los casos de personas desaparecidas en Nuevo León continúan siendo un tema de constante fricción social.
Amigos y colaboradores cercanos describen a Samuel como una persona comprometida con las causas comunitarias, pacífica y siempre dispuesta a dialogar. El hecho de que una persona con un tratamiento médico indispensable permanezca incomunicada durante casi medio mes agrava el panorama, obligando a que las brigadas de difusión operen contrarreloj en plataformas digitales, espacios públicos y terminales de transporte del área metropolitana.
La defensa colectiva del Río Santa Catarina se suma a la búsqueda
Samuel ha tenido un rol participativo dentro de la asamblea comunitaria Un Río en el Río, una plataforma ciudadana enfocada en la preservación del ecosistema ribereño que atraviesa la urbe. Por este motivo, el colectivo ha volcado sus esfuerzos a replicar la información del caso, convocando a la población a compartir cualquier pista que permita dar con su paradero.
El cauce natural del Río Santa Catarina ha sido históricamente un punto neurálgico de debate urbano, sobre todo tras las intervenciones de desmonte de vegetación y las obras viales o de contención que diversas administraciones han intentado ejecutar en el lecho. La presencia de Samuel como un defensor del Río Santa Catarina visible en protestas, mesas de análisis y asambleas vecinales le otorgó notoriedad dentro de las redes que vigilan el impacto ecológico de las decisiones gubernamentales en la cuenca.
Preocupa a compañeros que la relación con el Gobierno de Nuevo León influya en la rapidez de la búsqueda
Entre los allegados al activista existe un dilema latente respecto al ritmo con el que avanzan las pesquisas oficiales. Debido a que Cardona mantuvo posturas críticas frente a las determinaciones del Gobierno de Nuevo León en torno al manejo ambiental del río, existe la inquietud de que esa postura previa pueda generar omisiones, demoras involuntarias o falta de exhaustividad en las diligencias ministeriales.
Si bien las corporaciones investigadoras mantienen abiertas las líneas tradicionales de localización, los colectivos han insistido en que el Estado tiene la responsabilidad constitucional de implementar protocolos reforzados cuando se trata de defensores del territorio. La exigencia principal hacia las autoridades no es de confrontación, sino de estricta celeridad procesal: agotar los registros de videovigilancia urbana, rastrear la última actividad de telecomunicaciones y garantizar que las instituciones utilicen toda la capacidad técnica disponible sin sesgos ni dilaciones burocráticas.
En síntesis, la desaparición de Samuel Cardona Garza mantiene en vilo a los círculos ambientalistas del norte del país; se trata de un ciudadano con requerimientos médicos urgentes por diabetes cuya última ubicación conocida fue en Monterrey hace casi dos semanas, y cuya labor comunitaria en la protección de la cuenca hídrica obliga a que las autoridades estatales ejecuten una búsqueda expedita, imparcial y con vida.
¿Consideras que las autoridades deberían contar con protocolos especiales e inmediatos cuando la persona desaparecida realiza labores de activismo social?
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