La crisis de seguridad pública que vive la entidad federativa ha alcanzado niveles críticos en el presente año, evidenciando que la violencia contra mujeres en Nuevo León sube de forma acelerada. En el transcurso de una sola semana, cuatro brutales asesinatos por razones de género sacudieron a la comunidad regiomontana, desmintiendo la narrativa oficial de tranquilidad urbana que promueven con campañas millonarias Samuel García y Mariana Rodríguez. Las agresiones han dejado en la orfandad a varios menores de edad y han expuesto fallas graves en los protocolos preventivos de las corporaciones policiacas del estado.
Casos estremecedores como el de Mónica Briseth, una joven madre que fue localizada sin vida en el domicilio de un conocido, o el de Pamela Yajaira, quien falleció en una clínica médica tras ser agredida físicamente y quemada con combustible en un predio desolado, ilustran la indefensión de las ciudadanas. A este panorama se suma el hallazgo de otra víctima con marcas de violencia física en una región de fincas campestres dentro del municipio de Juárez, consolidando una realidad sangrienta que los discursos sobre un “nuevo” Nuevo León del poder ejecutivo no logran ocultar ante la opinión pública.
Repunte de ataques a mujeres en Nuevo León
El drástico repunte de ataques a mujeres en Nuevo León ha sacado a la luz la negligencia del sistema judicial y la falta de seguimiento a los criminales peligrosos. En la agresión contra Pamela Yajaira, trascendió que el presunto responsable ya contaba con un mandato judicial de captura previo por el delito de violación equiparable en contra de su antigua pareja sentimental, una orden que nunca se ejecutó oportunamente por parte de los elementos ministeriales.
Diversas agrupaciones civiles señalan que las estrategias punitivas no sirven si los agresores caminan libres por las calles debido a la ineficacia burocrática. Las activistas locales como Irma Alma Ochoa apuntan que cada agresión letal consumada representa un fracaso absoluto en las políticas de protección temprana, convirtiendo a la entidad en una zona desprotegida para el sector femenino.

Hallan un cadáver de una mujer en la Colonia Villas de San Martín
La ola de violencia continua en la periferia de la zona metropolitana; peritos de la fiscalía hallan un cadáver de una mujer en la Colonia Villas de San Martín, situada en el territorio municipal de García. La víctima fue identificada formalmente como Ana Delia Guardiola, de 53 años de edad, cuyo hallazgo vecinal encendió de nueva cuenta las alarmas ciudadanas en los sectores más vulnerables de la periferia regiomontana.
Este descubrimiento en particular ha detonado el pánico entre los habitantes de la colonia debido a la falta de luminarias y a la escasa vigilancia nocturna. La ciudadanía exige intervenciones urgentes en los polígonos habitacionales que se han convertido en focos rojos, donde transitar por la vía pública implica un peligro constante de sufrir agresiones.

Violencia aumenta en el gobierno de Samuel García
Diversas organizaciones de la sociedad civil afirman de forma tajante que la violencia ha aumentado en el gobierno de Samuel García debido a la priorización de la propaganda en redes sociales sobre la seguridad real. Las fundadoras de colectivas de derechos humanos denuncian que las altas esferas del poder prefieren proyectar una realidad idílica del estado mientras ignoran los reclamos urgentes de las mujeres que exigen protección efectiva frente a sus agresores.
La activista Irma Alma Ochoa, al frente de Arthemisas por la Equidad, recalcó que gran parte de estas tragedias eran totalmente previsibles si la administración concentrara sus esfuerzos en erradicar las fallas de origen. Los colectivos coinciden en que la impunidad imperante fomenta la repetición de estas conductas delictivas, exigiendo una reestructuración inmediata de los esquemas preventivos de seguridad pública.
Estadísticas oficiales confirman el panorama estatal
De acuerdo con los reportes numéricos recopilados por la fiscalía estatal, la violencia contra mujeres en Nuevo León sube ostensiblemente al realizar la comparativa semestral frente al año anterior. Los casos tipificados formalmente como asesinatos por razones de género escalaron de siete expedientes registrados en el ciclo pasado a nueve carpetas bajo investigación en el periodo actual, lo que equivale matemáticamente a un alza cercana al 29 por ciento.
Asimismo, las indagatorias vinculadas al delito de feminicidio en grado de tentativa sufrieron un incremento significativo, pasando de 142 casos previos a 175 carpetas abiertas en los últimos meses, representando una elevación del 24 por ciento en este indicador. Estas cifras ponen en evidencia que los ataques contra mujeres aumentaron en el Norte de México y que continuamente suben feminicidios en el gobierno de Samuel, obligando al secretario de seguridad, Gerardo Escamilla, a admitir públicamente un incremento en los delitos de alto impacto social.
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