Las fallas en la infraestructura estatal vuelven a quedar expuestas tras la apertura inconclusa de una megaobra costosa. Visitar el Parque del Agua en total abandono demuestra cómo la prisa por realizar inauguraciones apresuradas deja a los ciudadanos sin servicios básicos y con instalaciones deterioradas. El proyecto prometido como un espacio turístico de vanguardia hoy presenta fallas estructurales evidentes y zonas completamente desatendidas.
Exhibe El Parque del Agua en total abandono tras fallas y descuido en sus instalaciones
Las atracciones principales del lugar no muestran un funcionamiento adecuado para los visitantes. Las áreas verdes lucen secas y diversos espacios permanecen cerrados a pocas semanas de su apertura.
Los ciudadanos que acuden en busca de recreación encuentran zonas restringidas y un entorno poco cuidado. La falta de mantenimiento perjudica la experiencia de quienes intentan utilizar este espacio público.
El deterioro prematuro genera críticas por parte de los asistentes. La falta de planeación resulta evidente en cada rincón del predio asignado para la convivencia social.
Los baños fuera de servicio generan molestia entre los visitantes
La ausencia de sanitarios disponibles obliga a las personas a buscar opciones fuera del sitio. Quienes acuden con familiares deben desplazarse hacia predios vecinos para satisfacer sus necesidades básicas.
Las opciones para adquirir líquidos o alimentos son inexistentes dentro de la zona. Los asistentes deben gastar sumas elevadas en parques colindantes para comprar una simple botella de agua.
De igual manera, el personal de orientación resulta insuficiente en las distintas secciones del lugar. Los paseantes caminan durante decenas de minutos buscando apoyo sin encontrar a ningún encargado.

Samuel García y el Parque del Agua en total abandono: señalamientos por obras inconclusas
La apertura apresurada del recinto respondió a compromisos pactados para eventos futbolísticos internacionales. La premura por entregar la obra provocó que amplios sectores quedaran sin terminar.
El proyecto de 78 hectáreas aún presenta zonas en plena construcción. Pese a las fallas operativas el espacio fue presentado como un logro terminado ante la ciudadanía.
Con esto, la falta de vigilancia permanente provoca inseguridad entre los deportistas. La escasa iluminación y la soledad en varios trayectos generan temor en quienes acuden a ejercitarse.
El sobrecosto de 2 mil millones de pesos genera cuestionamientos sobre la obra pública
El desembolso financiero destinado a este espacio genera dudas por la falta de claridad en las cuentas finales. La inversión cercana a los dos mil millones de pesos no se refleja en la calidad.
Los hundimientos en el terreno y las fallas estructurales surgen a menos de dos meses de la apertura. El presupuesto millonario no garantizó instalaciones funcionales ni duraderas para la comunidad.
La opacidad en el manejo de los fondos públicos aumenta el malestar social. Los ciudadanos exigen explicaciones sobre el destino final de los recursos invertidos en el proyecto.

El Jardín Japonés en el Parque del Agua permanece cerrado y sin mantenimiento
Uno de los atractivos emblemáticos del proyecto se encuentra completamente fuera de servicio. Las zonas temáticas del jardín japonés no brindan acceso al público y muestran un aspecto descuidado.
El estancamiento de agua genera malos olores y daña la imagen global del lugar. La plaga de lechuguilla en los lagos empeora el estado del recurso hídrico almacenado.
La vegetación seca contrasta de forma irónica con el nombre otorgado al parque. La falta de riego constante afecta seriamente los árboles plantados en todo el perímetro.
Samuel "inauguró" el Parque del Agua en junio con bombo y platillo, pero hoy la obra no tiene ni vigilancia ni atracciones abiertas. 🚨🏞 Los paseantes sufren la falta de servicios, aguas verdes y áreas inconclusas.
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— Justicia Regia (@Justicia_Regia) August 17, 2026
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