La edificación del megaproyecto vial que prometió conectar el sur del estado enfrenta un severo estancamiento. Diversos reportes del sector de la construcción señalan que Samuel García dejó congelada la Carretera Interserrana debido a una pausada operatividad que apenas mantiene a un reducido grupo de obreros en las zonas menos complejas. A pesar de haber sido catalogada como la obra insignia del sexenio emecista, el panorama actual exhibe un marcado desorden administrativo provocado por la falta de liquidación a los proveedores encargados del trazado de 88.9 kilómetros entre Montemorelos y Galeana.
Deudas del gobierno de Nuevo León con contratistas
El principal freno que ahoga la conectividad regiomontana es la acumulación de pendientes económicos. Las deudas del gobierno de Nuevo León con contratistas han provocado que las compañías reduzcan al mínimo sus jornadas de trabajo o de plano suspendan actividades. Aunque las autoridades notificaron a los constructores que se realizarían ciertos abonos durante agosto, también advirtieron que no habrá transferencias adicionales para la continuidad inmediata de las labores.

¡Samuel se quedó sin dinero!
Esta crisis financiera impacta directamente la dinámica operativa de las empresas involucradas. Ante la suspensión de pagos en la Carretera Interserrana, la mano de obra se ha retirado de varios frentes, dejando construcciones a medias.
Quienes buscan saber qué pasa con los contratistas de la Carretera Interserrana encuentran un panorama de incertidumbre donde pequeños proveedores locales y ejidatarios también reclaman pagos atrasados por servicios de albañilería y extracción de piedra.

Falta de presupuesto para la Carretera Interserrana
El cálculo financiero original del proyecto era de 9 mil millones de pesos, pero las proyecciones se han disparado astronómicamente. La falta de presupuesto para la Carretera Interserrana se acentúa al considerar que únicamente el tramo más complejo podría rebasar los 20 mil millones de pesos por sí solo, según calculos de medios locales. Para intentar rescatar la obra, el Estado analiza solicitar apoyo a la Federación o recurrir a esquemas de inversión privada, admitiendo de forma implícita la incapacidad de absorber el costo total.
El avance por segmentos evidencia la parálisis: el primer tramo registra menos del 20 % de ejecución efectiva y solo ostenta 2.5 kilómetros pavimentados de los 15 requeridos. Mientras tanto, la zona más sinuosa —que exige atravesar la Sierra Madre mediante 12 puentes y dos túneles— ni siquiera ha concretado su proceso de licitación pública, lo que confirma que el proyecto rebasará por completo la presente administración estatal.
El falso banderazo
Aunque el titular del Ejecutivo estatal, Samuel García Sepúlveda, dio el banderazo inicial en diciembre de 2021 asegurando que el corredor vial estaría terminado en 2025, la realidad en el terreno es sumamente distinta. Con el plazo rebasado, los trabajos se encuentran semiparados y la incertidumbre crece entre las comunidades aledañas, dejando en el aire la duda sobre cuándo se termina la Carretera Interserrana en Nuevo León ante la evidente escasez de maquinaria y personal activo en la ruta.
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