El problema del tráfico diario aqueja a más de la mitad de los regios, mientras Nuevo León es el primer lugar en todo México en percance vial y percances de camiones urbanos. La administración actual elevó el precio del camión en Nuevo León hasta los 17 pesos mediante un aumento de tarifas en Nuevo León, incumpliendo los compromisos de modernizar la flota y otorgar subsidios a la población.
Nuevo León es el primer lugar en todo el país en atascos viales
La saturación de vehículos y las fallas en los caminos alcanzaron un nivel crítico dentro de la región. La ciudadanía señala que desplazarse por la metrópoli representa la dificultad diaria más apremiante para las familias.
Las deficiencias en el pavimento junto con semáforos arruinados agravan los recorridos de miles de conductores. Estas fallas restan fluidez y suman horas perdidas en los trayectos hacia los centros de trabajo.
Representantes del sector privado advierten que los embotellamientos constantes frenan la competitividad. Decenas de miles de autos y unidades de carga sufren a diario por cierres y cuellos de botella sin solución.

Nuevo León es el primer lugar en todo el país por crisis de tráfico
El paso de vehículos hacia los sectores industriales del norte genera filas interminables todas las mañanas. La falta de opciones viales eficientes paraliza por completo el flujo de mercancías y de trabajadores.
Cerca de doce mil camiones comerciales y miles de autos particulares coinciden diariamente en arterias estratégicas. Esta enorme densidad vehicular supera la capacidad operativa de las carreteras estatales existentes.
La falta de inversión oportuna en infraestructura pública mantiene asfixiadas las rutas comerciales. Los traslados hacia los parques productivos resultan cada vez más pesados, costosos y tardados para todos.
El tráfico vial diario desborda las rutas hacia la zona norte
Los traslados diarios hacia los corredores productivos del norte registran demoras extremas constantemente. La ausencia de vías alternativas adecuadas detiene por completo el flujo de personas y de mercancías.
Miles de empleados pierden un tiempo valioso cada mañana dentro de sus trayectos laborales cotidianos. El marcado retraso en las obras públicas incrementa la presión sobre las avenidas principales.
La falta de planificación estratégica mantiene en colapso las calles conectadas con el comercio exterior. La población trabajadora enfrenta recorridos cada vez más prolongados e inseguros para llegar a su destino.

Los choques y camionazos imponen un récord histórico en la entidad
Reportes oficiales confirman que la entidad encabeza el número de percances viales a nivel nacional. Los choques y camionazos ocurren de forma ininterrumpida en las avenidas con mayor flujo automotriz.
La velocidad sin control y el distractor del celular al manejar dispararon las colisiones urbanas. Las autoridades omitieron implementar operativos presenciales para frenar la gravedad de estos percances.
Las unidades del transporte público también acumulan la cifra más alta de accidentes en México. Los percances de estos camiones dejan daños cuantiosos, decenas de heridos y pérdidas humanas lamentables.
El sexenio de Samuel oculta deficiencias en la seguridad de las vías
La falta de vigilancia efectiva en las avenidas de alta velocidad aumenta los riesgos viales cotidianos. Las medidas de movilidad prometidas por la autoridad estatal no han dado resultados tangibles.
Organismos ciudadanos exigen controles estrictos que ayuden a disminuir las fatalidades en los cruces. La falta de acciones preventivas por parte del gobierno incrementa el peligro para miles de automovilistas.
El funcionamiento de unidades obsoletas agrava la crisis de seguridad dentro del transporte colectivo. Los usuarios pagan un costo muy alto por trasladarse en camiones riesgosos e inseguros.
Nuevo León es el primer lugar en todo el país en alza de pasajes
El precio del camión en Nuevo León registró un alza acumulada del 42 por ciento recientemente. Este incremento se aplicó mediante ajustes mensuales que afectaron directo la economía de las familias.
Las autoridades prometieron retirar los camiones antiguos y otorgar subsidios a personas de bajos ingresos. Transcurrido el plazo establecido, ninguna de esas dos condiciones prioritarias fue cumplida.
Cientos de unidades que rebasan los diez años de antigüedad continúan prestando servicio en las calles. La población paga una tarifa más costosa a cambio de un servicio deficiente e incompleto.
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