La administración regiomontana colocó sellos de clausura en la infraestructura peatonal conectada a los nuevos sistemas de transporte masivo. La razón de esta medida extrema se debe a que las autoridades locales detectaron que la cimentación bloquea un ducto clave que descarga directamente hacia el Río Santa Catarina, un hecho que encendió las alarmas por el riesgo de inundaciones en las avenidas principales.
A pesar de que la restricción legal abarca la totalidad del proyecto arquitectónico, los trabajadores de la construcción continúan con sus labores habituales en diferentes secciones de la estructura. Esta situación ha generado controversia, pues el paso elevado busca conectar de forma directa con la futura Estación ISSSTE, uniendo los lados norte y sur del canal.
Samuel admite daños por puente La Virgen
Ante los señalamientos y las evidencias físicas en la zona de Constitución y Morones Prieto, las autoridades estatales confirmaron las fallas de planeación en el sitio. A través de la Secretaría de Movilidad, se reconoció públicamente que el desarrollo de la rampa sur terminó por obstruir la infraestructura hidráulica subterránea de la colonia Loma Larga.
El reporte oficial señala que se presentó una afectación en el cárcamo de bombeo de la Torre LaLo, un complejo inmobiliario que se levanta en la zona. Este sistema tiene como único propósito desalojar el agua de las precipitaciones que se junta en el edificio, por lo que las autoridades aseguran que se está trabajando a marchas forzadas para modificar el trazo del concreto sin comprometer la seguridad del sector.

Suspensión de obras de la Línea 4 por pluvial dañado enciende alarmas
El conflicto escaló debido a que el tubo bloqueado cuenta con un diámetro de más de un metro y recolecta el flujo pluvial que baja desde la calle Carmelita. Al topar con la cimentación de la rampa, el agua pierde su salida natural en diagonal hacia el cauce del río, lo que obligó a una intervención inmediata del Municipio para colocar las cadenas de advertencia.
Esta no es la primera ocasión en que los trabajos de transporte masivo en la entidad causan roces con los ayuntamientos por cuestiones de servicios públicos. Colectivos y ciudadanos han manifestado su preocupación en redes sociales, argumentando que este caso se suma a los recurrentes problemas de drenaje pluvial en Morones Prieto por el Metro, los cuales amenazan con colapsar las vialidades durante las temporadas de tormentas.
Riesgos de inundación por obra mal planeada
La falta de coordinación técnica quedó en evidencia al confirmarse que el ducto afectado se prolonga originalmente por un canal de concreto reforzado que quedó sepultado. Aunque el Estado afirmó que ya entregó las propuestas de remediación técnica al Municipio, los sellos de clausura se mantienen vigentes de manera oficial en lo que se corrigen las descargas de la zona.
Mientras los de Movilidad prometen que resolverán el desperfecto en un corto plazo y bajo monitoreo constante, los ciudadanos exigen que se detenga el avance real de la obra hasta que no se garantice que el agua correrá libremente. El temor generalizado es que, por acelerar la entrega de movilidad, un puente de la Línea 4 del Metro obstruye pluvial en Nuevo León de manera permanente, dejando desprotegida a la comunidad ante la próxima temporada de lluvias.

El recuento de los daños
A final de cuentas, suspenden el Puente La Virgen por tapar el drenaje para evitar un mal mayor en el corazón metropolitano. Sin embargo, la evidente falta de acatamiento de los sellos por parte de los obreros deja en el aire la efectividad de las sanciones municipales, demostrando la enorme impunidad de los contratistas de Samuel García.
Esta crisis estructural no es nueva, ya que apenas en 2025 un pilote de la Línea 4 destrozó otra tubería vital. Durante esos trabajos, el vaciado negligente de concreto bloqueó la red subterránea antes de las tormentas. En consecuencia, el gobierno ocultó su incompetencia mientras los ciudadanos sufrían graves encharcamientos.
Pese al evidente colapso histórico y actual, el Estado reitera con cinismo que el flujo hídrico no se ha interrumpido críticamente. No obstante, los inspectores locales mantienen la guardia sobre el desarrollo vial para documentar estragos. Por lo tanto, la ciudad sigue sometida a caprichos oficiales que priorizan lo visual sobre la seguridad.
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