El reciente video de un camión de la Ruta 223 avanzando de lado por las calles de Juárez NL no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una crisis financiera y operativa sin precedentes. A la par del descontento por viajar en unidades chuecas que ponen en riesgo la vida de los pasajeros, sale a la luz que el gobierno estatal arrastra una pesada deuda por camiones chinos inservibles que terminaron varados mucho antes de concluir los esquemas de pago con los que fueron adquiridos.
Unidades recién compradas que ya son chatarra de deshuesadero
Cientos de camiones importados del extranjero para integrarse a las rutas urbanas y al sistema de la Ecovía dejaron de operar a los pocos meses de haber entrado en circulación. La falta de refacciones originales, fallas estructurales de fábrica y un nulo plan de mantenimiento preventivo provocaron que una flota adquirida como presunta solución de vanguardia termine abandonada en patios y talleres convertidos en auténticos deshuesaderos.
La compra internacional resultó ser una pésima inversión para las arcas públicas: los vehículos costaron millones de pesos a crédito, tardaron meses en desembarcar en el país y su vida útil no resistió las exigencias del pavimento metropolitano.
Deuda millonaria mientras el usuario arriesga la vida en Juárez NL
El contraste en las calles resulta indignante para la ciudadanía. Mientras el saldo de la deuda de Nuevo León crece por compromisos financieros ligados a estas compras fallidas, los usuarios de la periferia metropolitana, particularmente en zonas obreras como Juárez NL, están condenados a esperar hasta dos horas bajo el sol para abordar unidades vencidas de la suspensión que circulan inclinadas sobre el asfalto.
Reclamo social por el derroche de recursos públicos
Organizaciones civiles y usuarios diarios reprueban el mal manejo administrativo:
- Inversión fallida a sobreprecio: Se adquirieron flotas de camiones chinos a costos inflados bajo la promesa de una renovación total que nunca llegó a los sectores más necesitados.
- Sistema Ecovía estancado: Los transbordos y frecuencias del corredor troncal colapsaron por la salida prematura de autobuses descompuestos sin garantía técnica.
- El pasaje más costoso: La ciudadanía paga la tarifa de pasaje más cara de México para subsidiar contratos opacos con proveedores externos, mientras las unidades disponibles operan al borde de la volcadura.
El descalabro financiero por unidades que duraron poco y costaron demasiado evidencia que la crisis del transporte público en la entidad no se resuelve con discursos triunfalistas, sino rindiendo cuentas sobre el dinero público empeñado en maquinaria inservible.
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